
Un acto heroico de prudencia y vocación salvó la vida de más de mil quinientos niños en el valle de Trishuli, Nepal, durante el devastador colapso glaciar que afectó al distrito de Nuwakot.

Fue parto domiciliario en una vivienda ubicada sobre calle Las Sierras, en el barrio Bella Vista donde se encontraba en trabajo de parto.
Al ingresar a la vivienda la mujer ya había dado a luz a su bebé, uno de los efectivos policiales fue el encargado de cortar el cordón umbilical.
Luego, según indicó el parte de Prevención Ciudadana, “resguardaron la placenta” y en un móvil de Ojos en Alerta “trasladaron de urgencia al bebé y su mamá al Hospital Municipal de La Falda», donde ambos ya se encuentran en “perfecto estado de salud”.












